martes, 15 de abril de 2014

And fear wins again



I must confess: being in love creeps me out. That’s true, love is the most beautiful feeling on earth, the way you feel when he looks at you, when he touches you or when he kisses you is simply amazing; but that’s also the most frightening feeling: one same person can decide whether take you to the moon or destroy you. And sometimes, fear beats heart.

martes, 8 de abril de 2014

Tempus Fugit


00.24 am. Cierra la puerta con llave, no quiere que la molesten. Coge papel, un bolígrafo y se sienta en la silla frente al escritorio. Queda encandilada con la foto de su familia hace uno o dos veranos, y el recuerdo de esos días casi consigue echarla atrás. Pero luego piensa en los últimos meses. Piensa en las burlas, las palabras, los golpes. Su vida no tiene importancia para nadie. Una lágrima cae encima de la hoja de papel. Una de las miles que ha llorado ya. Eso la hace firme; firme en su decisión, en su intención de abandonarlo todo.
Aunque sabe que no es el camino correcto, ya no puede más; está harta de luchar y perder todas las batallas, de sentirse en un mundo que ya no es el suyo. Aprieta el bolígrafo entre sus dedos y empieza. Escribe dos líneas, las relee, arruga el papel y lo tira al suelo. Así una, y otra, y otra vez. Hasta que termina por escribir cuatro líneas, que no resumen ni de lejos todo lo que puede que le pase por la cabeza.
“Papá, mamá, mi querida hermanita: lo siento mucho pero ya no puedo más. Lo he intentado todo, aunque parece que ninguno de vosotros se ha dado cuenta. Ahora, en la oscuridad de la noche, he decidido abandonarlo todo. Tan solo quiero que no os sintáis culpables, que no me lo hubierais podido impedir. Simplemente debéis saber que os quiero. “
Dobla el papel, lo pone dentro de un sobre y le echa su colonia favorita. Encima de la mesa deja también su medallita de oro de bautizo, juntamente con la muñeca que su hermana siempre le quitaba. Solían pelearse por ella años atrás; ahora que ella va a desaparecer la muñeca tendrá que ser su compañera de viaje.
Se levanta y se desviste lentamente; luego se pone el albornoz de seda que su abuela le regaló por su último aniversario. Cuando decide que la habitación esta como debería estar, cuando ve que su santuario está preparado, cierra la puerta tras de sí y entra en el baño.
2.00 am. Abre el grifo de la bañera y deja que el agua corra. Siempre ha adorado el agua. Cristalina, pura, simple. Todo lo contrario que su vida. Seguramente por eso le gusta tanto. De pequeña nunca quería salir del mar, la hacía sentir segura. Aunque los mayores no lo entendieran, el agua era el único lugar seguro del planeta para ella.  Y lo sigue siendo. Por eso ha decidido que si tiene que consumirse, quiere hacerlo dentro del agua.
Se quita el albornoz y se mete dentro. Coge el bisturí. Le tiembla la mano, al igual que la voluntad. Pero su vida no le importa a nadie, así que finalmente lo hace. Ahoga un grito de dolor intenso. Deja el bisturí en el suelo y cierra los ojos. Un segundo, dos segundos, tres, cuatro. La sangre corre por el agua. La vida se le escapa. Pero no le importa. Se relaja y se transporta a años atrás, cuando todo estaba bien. Con esa imagen, se duerme para siempre.
8.15 am. Su madre cree que se ha dormido, por lo que llama a su habitación. Nadie responde, así que entra. No para atención a lo que hay sobre la mesa, como no la ve en la cama va directamente al baño a darle los buenos días. Llama también pero otra vez nadie responde. Termina por abrir la puerta. Chilla y cae al suelo.  Su padre sigue el grito, y en entrar se queda atónito. Es su pequeña. Llama al 112, luego abraza a su mujer. Le buscan el pulso a su niña, pero es imposible encontrarlo.
10.00 am. En la escuela convocan una reunión de alumnos urgente, en la que hablan de la muerte de una compañera. La gente entra en shock; sus compañeros de clase se sienten más culpables que nuca, unos por atacarla y otros por no evitarlo. Chicos y chicas lloran por la pérdida de una chica a la que ni siquiera habían intentado conocer, les bastaba con verla sufrir. Pero en el fondo nunca habían querido que esto llegase a tanto. Hasta los profesores se maldicen a sí mismos por no haberse dado cuenta de que ella hacía tiempo que no estaba realmente en las clases, no por su desinterés sino por sus daños interiores. La escuela entera se da cuenta de lo que pasaba pero nunca habían querido ver.  
18.00 pm. Los padres tienen que decirle a la pequeña que su hermana mayor no va a volver, que su heroína ha partido hacia un lugar del que jamás no regresará. Se tira en la cama. Llora. Maldice el mundo con palabras de una niña de ocho años. Abraza la muñeca que ella le ha dejado y no vuelve a soltarla, por miedo a que desaparezca como su antigua ama.
Un año más tarde, la gente aun no lo ha superado del  todo.  Rabia. Pena. Culpa. Rabia. Culpa. Culpa. Sus antiguos compañeros han quedado marcados por su falta de humanidad. Los nuevos en la escuela han aprendido una lección de por vida; nadie más va a sufrir cómo ella, no van a permitirlo. Su madre no ha conseguido aun entrar en la antigua habitación, su padre se sigue culpando por no haberse dado cuenta antes de lo que pasaba. Y queda su hermanita, que  sigue llorando y aferrándose a la idea de que un día su heroína va a volver.




lunes, 31 de marzo de 2014

(sensenom)


Tinc por
i no se perquè,
o de què,
o de qui.
Però tremolo.

Potser por de perdre’t,
potser por de tenir-te.
És igual, tampoc no vindràs
ni em faràs cap petó
ni em diràs que m’estimes.

Simplement
em miraràs
i marxaràs. 




domingo, 30 de marzo de 2014

Y cómo explico yo que ni después de pasar 627 días sin ti he aprendido a vivir sola. Cómo explico que aunque he llegado a odiarte el amor siempre ha sido más fuerte. Que dolía verte triste a mi lado, pero duele más verte sonreír sin mí. Que echo de menos el tren que me llevaba directa a ti, aunque los viajes sin tu voz se me hacían interminables. Que quiero volver a dormir contigo, a acariciar tu piel desnuda y a besar cada centímetro de tu boca.

Cómo explico yo que después de tu marcha no fui capaz de quitar todas esas fotos. Que no fui capaz de arrancar las páginas de esa libreta donde me escribiste todos los poemas que hablaban de amor. Que mis sábanas siguen oliendo a ti aunque las haya lavado mil veces; o no, puede que sea simplemente yo quien nota tu olor por todos lados. Que aun tengo esa lista incompleta de cosas por hacer en mi móvil, y que no he dejado de hacer el mismo camino que hacíamos cada mañana.


A ver cómo explico yo, amor, que ni el mismo dolor me aleja de ti.        



                                

sábado, 4 de enero de 2014

10.

‘Unfortunately, the problem weren’t the fights; if it had been that, they could have solved it, or maybe they could just let it go, forgetting the days they had spent together. No, the problem was that they were extremely in love with each other. Very much, very much, very much, so much that they couldn’t be separated for a long time. They needed the warmth of their bodies in the cold mornings, and the goodnight kisses, and even the little fights after a long, long time being together. But they were miles away, and after a real, big fight, they couldn’t hug each other. They hadn’t found a midpoint, they were all or nothing. And that’s what killed them.’   



                                                                                             




jueves, 26 de septiembre de 2013

29.

‘La cabeza me va a estallar a recuerdos joderrrr… ¿Qué me pasa? Querer llorar y no poder, ¿Hay algo peor? Soy idiota; idiota, idiota, idiota, idiota. Por primera vez en mucho tiempo, creo que ni escribir me calma; tampoco se mucho como expresarme ahora mismo. No es el dolor en si, no es ni mucho menos que esté fatal, creo que simplemente es que he tratado de hacer que nada me afectase, que durante mucho tiempo había construido una barrera que rompieron a la velocidad de la luz cuando me sentí segura. ¿Porqué me sentí segura? Sabia que no lo era, que era como tirarme al vacío. Pero había una pequeña posibilidad de sobrevivir, por eso salté. Por eso, y porqué soy idiota.’