sábado, 16 de junio de 2012

En nada hace un año, y la quiero más que nunca


Dentro de nada, de pocos minutos, hará un año. Volveremos a ese día y todos tendremos un año más; todos excepto ella. ¿Por qué tenía ella que irse? Nunca es fácil saber que alguien marcha para siempre, pero no empieza a doler de verdad hasta que empiezas a echarla de menos. En ese momento lloras y ruegas al cielo que nada haya ocurrido de verdad, pero no te lo acabas de creer, y por ese simple hecho estas mejor. Pero a la que pasa un tiempo y llega la Navidad ves ese sitio vacío en la mesa, y el ambiente decaído del resto de la familia. A la que llegan las tardes de tiempo muerto y piensas en dónde estarías un año antes; simplemente cuando hay acontecimientos donde ves que falta alguien. En esos momentos recuerdas ese día y piensas “enserio sucedió, y ahora la echo más de menos que nunca”. Miras hacia atrás y la ves a tu lado mirando la tele, o yéndote a buscar al cole; contándote historias, o simplemente guardando secretos. Saltas hacia atrás y la agarras de la mano, dispuesta a no dejarla marchar nunca. Y ahora, un año después, lloras en la cama y ruegas a dios que te la devuelva. Sabes que eso es imposible, por lo que te duermes, y sueñas con ella. Al menos sigue visitándote en el lugar donde todo es posible; le das un abrazo, le dices “te quiero”, y la esperas para la noche de mañana.
En unos minutos hace un año que se fue, y sé que seguiré echándola de menos por el resto de mi vida. Todos aquellos que tenéis a alguien que os vigila en el cielo, sabed que aunque las personas se vayan nuca nos dejan solos, y que puede que no nos vayan a ayudar en los exámenes, pero nosotros sabemos que siempre nos van a proteger, que es lo que más cuenta. Tan solo cerrad los ojos, y por un momento esas personas volverán a estar a vuestro lado; decidles que las queréis, y sabed que ellas os quieren también.

Abuela, se me hace realmente difícil terminar de aceptar que ya no estás; pero aunque no te vea no voy a olvidarte nunca, lo prometo. Te quiero.

domingo, 22 de abril de 2012

Rompiendo ilusiones





Cuando pensabas que lo tenías todo, y descubriste que no tenías nada. Cuando sentías que te quería, y viste que sus palabras cada vez se asemejaban más a las que tu decías que eran irreales. O cuando realmente lo viste, que si no luchaba por ti era porque no quería hacerlo. Al darte cuenta de que todas esas tardes que creías recuperables ya no lo son, y que más que formar parte de tus recuerdos van a formar parte de tu historia irreal. Esa historia que te fuiste creando día a día y que te dieron pie para inventar. Esa historia que, como todas las que conoces, terminó mal.


-Puede que aunque sonría, mi corazón llore en silencio-



sábado, 31 de marzo de 2012

Por pedir, te pido a tí


Por pedir, pido despertarme a tu lado cada mañana recordando la noche anterior. Que me abraces como si no hubiera mañana, y que tus besos se vuelvan más dulces de lo habitual. Que me sigas diciendo cosas bonitas. Que vea en tus ojos el miedo a perderme, el mismo miedo que tú ves en los míos. Y que me des la mano y te olvides del resto del mundo; que me mires a los ojos y todas las otras personas desaparezcan. O que me hagas olvidar de los miedos, de las dudas, de las cosas malas.  Por pedir, pido saber que puedo confiar en ti, que puedo contar contigo. Que cada día a tu lado sea mejor que el anterior pero peor al de mañana.  Por pedir, la verdad es que tan solo pido que me quieras eternamente.  




sábado, 24 de marzo de 2012

Just forget the world



Dame la mano, y olvídate del resto del mundo. Olvídate de las mentiras, de los miedos, de los malos momentos. Olvídate de todo lo que fuiste hace cuatro días y prepárate para empezar de cero. A mi lado, cogidos de la mano. Olvídate de las noches sin dormir pensando en el futuro sin hacer caso del presente, abandonado tus sentimientos a su suerte sin luchar para que fueran escuchados. Y sin intentar tampoco que no murieran, tan solo esperando a que pasara algo que te diera fuerzas para seguir. Y es que nos pasamos la vida esperando a que pase algo, pero al final lo único que pasa es la vida. Y la malgastamos, temiendo amar sin ser correspondidos o querer a quien te quiere por miedo a fallar. Y, a lo mejor, renunciando a nuestros sueños pensando que son incumplibles. Por eso, ahora te pido solo que te olvides del resto del mundo, que me mires a los ojos y me digas que me quieres. Porqué sí, aunque yo también tengo miedo a fallar, no tengo miedo a intentarlo.






-¿Por qué le quieres?
+¿Por qué respiras?
-Porqué es necesario para vivir.
+Entonces...¿hace falta que te responda?


sábado, 17 de marzo de 2012

Miedo a ser infeliz




Que lo veo y me gusta, pero a la vez hay algo que me da miedo. A lo mejor su forma de hablar, o de lanzarme indirectas demasiado directas. Y puede también que sea yo la que se esté emparanoiando, puede que de verdad yo le guste y no quiera utilizarme. ¿Forma de saberlo? Ninguna. O arriesgarse o no arriesgarse, dejarlo pasar. Dejar pasar al que puede ser el amor de mi vida, solo por miedo a que realmente no lo sea. Miedo a descubrirlo. O a que me haga daño. O a que me utilice. Sin saber qué hacer, ni cómo actuar. Sintiéndome vacía cuando se va, con ganas de volver a casa para hablar con él, pero a la vez muerta de miedo, queriendo que me quiera y a la vez rechazándole. Que nunca me había sentido así, y ahora me supera pensar que un chico de X años pueda quererme, y que yo pueda quererlo a él. ¿Me gusta tanto que me da miedo o me da miedo el futuro? ¿Y si son las dos cosas? No puedo hacer nada, tan solo dejarme guiar por lo que sienta. Aunque, a veces, no todo lo que se siente es lo correcto. Pero no tengo miedo a arriesgarme, tan solo quiero ser feliz.

 -Tienes que enfrentarte a tus miedos, de lo contrario nunca conseguirás escapar de ellos.

martes, 6 de marzo de 2012


I was born to be somebody.
{Pero no seguí las órdenes}





Cuando no puedes más y piensas que te va a estallar la cabeza, viene él y te alegra el día. Y te mira a los ojos, y te sonríe; te lleva a otro mundo con tan solo cuatro palabras. No te atreves a decírselo a nadie, pero tienes claro que te gusta, y que esa sonrisilla que se te escapa al pensar en él no es falsa; pero igualmente vas a negarlo siempre que pregunten. Total, con cuatro o cinco años más que tu es imposible que a él le gustes. Por mucho que te hable y te sonría. Pero bueno, seguirás pensando y soñando con él, eso no van a quitártelo.

Porque cada vez que te sonríe, lo encuentras tan perfecto…



P.D.:He llegado a los 100 seguidores, ¡otra cosa de mi lista para tachar! Pues nada, básicamente quería daros las gracias a todos por leer mi blog y por darme confianza y ánimos, ¡muchas gracias! Besitos^^